viernes, 15 de julio de 2011

Capítulo 33.

Recapitulemos:
Ryan la agarró de un brazo para que no se fuese.
-Yo.. Esto.., tu.. a mi.. ¡Tu a mi también!
Le cogió las manos y quedaron mirándose. Sus cabezas cada vez más cerca. Hasta que, beso.
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Todos los miraron y soltaron un “Ohh”, ellos se sonrojaron y se abrazaron.
Después de esa escena tan bonita Esteban vino a la playa a buscarme, porque llevaba una hora allí sentada llorando.
Llegó a donde estaba yo.
-Iria, ¿qué tal estás?
-Genial. –Dije con tono irónico.
-Si sigues pensando en eso te amargarás cada vez más.
-Quizás es lo que quiera, quizás es lo que merezca.
-No digas tonterías y vamos a la fiesta, distráete un poco. –Me tendió la mano.- Venga, vamos.
Le agarré la mano y me levanté.
Nos fuimos para la fiesta.
Al llegar Justin me llamó. Fui a donde estaba.
-Iria, Chris te está buscando. Me preguntó hace un rato por ti. –Me miró a los ojos- ¿Qué te pasa? Tienes los ojos llorosos. ¿Estuviste llorando?
-No me pasa nada, no te preocupes.
-¿Segura?
-Segura.
Me abrazó. Luego se fue a donde estaba Ainhoa y Mara.
No sabía qué hacer, pero sabía perfectamente que no quería ver a Chris ni en pintura.
Decidí ir a donde estaba Esteban para decirle que me quería ir. Estaba en el otro lado de la fiesta.
Por el camino se me puso de frente una rubia. Era la rubia con la que estaba Chris.
-Mira niñata, son Payton. Si, Payton Rae. Probablemente sepas quien soy. ¿Quién  no lo puede saber? A lo que iba, pues que quiero que dejes en paz a mi Chris. Repito, MI Chris. Él no te quiere. Solo estuvo contigo porque yo no quería nada con él pero ahora sí que quiero, por algo me vine a Long Beach. Déjalo vivir en paz, hazte un favor y ni te acerques a él.
-Mira idiota, primero de todo no tengo ni puta idea de quien coño eres, tampoco me importa una mierda, pero a mi te me relajas y no me hables en ese tono. Vete con Chris si te da la gana, no me importa, disfrútalo. Bueno “pija barriobajera”, que te peten un rato.
Cogí y me fui de donde estaba ella. Me miró con cara de asesina.
No sé como fui capaz de responderle. Por supuesto que Chris me importaba, pero no me podía creer que todo lo que había vivido con él fuera mentira. Pero no pensaba hacer como hacían en las películas de buscar al chico y escucharlo de su propia boca. Me negaba, yo solo quería o partirle la boca a esa rubia barriobajera o irme a mi habitación, y optaba por la segunda opción.
Llegué a donde estaba Esteban, casi llorando.
-Esteban, yo me voy.
-No, tú no te vas. Te dije que dejaras de pensar en eso y que no te amargaras. Disfruta de la fiesta.
-En serio Esteban, yo me voy, no quiero estar aquí más, en serio, me voy.
Me di la vuelta y empecé a andar rápido. Esteban me intentó seguir pero me perdió entre tanta gente.
Llegué a mi habitación.
No podía dejar de pensar en las palabras de la pija barriobajera: Quiero que dejes en paz a mi Chris. Repito, MI Chris. Él no te quiere. Solo estuvo contigo porque yo no quería nada con él pero ahora sí que quiero, por algo me vine a Long Beach. Déjalo vivir en paz, hazte un favor y ni te acerques a él.
No me podía creer que nunca me quisiera. Que su declaración de amor lloviendo desde la ventana fuera mentira, todo lo que le decía a Ara de que estaba muy celoso de Justin y que me quería. Y yo sintiéndome tan mal solo porque creía que le estaba haciendo daño estando con Esteban, encima solo como amigos. No me podía creer que estuviera dispuesta a ir a pedirle perdón llorando cuando no había hecho nada solo porque lo amo, y él con la rubia llena de silicona esa en la habitación.

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