Recapitulemos:
Me quedé unos segundos quieta, hasta que me di vuelta y corrí a él.
Me tiré encima de él. Lo abracé con todas mis fuerzas.
-Prométeme que nada ni nadie nos volverá a separar. –Lo miré.
-Te lo juro, te amo.
-Y yo a ti.
Nos besamos.
----------------------------------------------------------------------------------------------
Nos acostamos en la arena, abrazados, mirando las estrellas.
-¿En serio me amas más que a nada? –Le dije, roja.
-Por supuesto. –Me dijo mirando el cielo.
-¿En serio?
Giró la cabeza y me besó.
-¿Te llega como respuesta? –Me dijo sonriente.
Me acurruqué con él.
[...]
Abrí los ojos, el sol me había despertado. Seguía en la playa abrazada a Chris. Nos habíamos quedado dormidos. Él seguía dormido.
-Chris, despierta. –le di unos empujoncitos- Que nos quedamos dormidos en la playa.
-Un poco más. Que tengo sueño. –Me dijo, dormido.
-Chris, despierta. –Le grité.
-¿Qué? ¿Qué pasa? –Preguntó asustado.
-Que nos quedamos dormidos en la playa. –Le dije riéndome.
Se echó a reír.
-A saber qué hora es, ¿vamos para el hotel? –Le dije.
-Sí, vamos.
Se levantó y me dio la mano.
Al llegar al hotel estaban todos en recepción.
-¿Dónde os habíais metido? Os hemos estado buscando por todas partes. Nuestro vuelo sale en 3 horas.
-¿Nos vamos hoy? –Pregunté, sorprendida.
-Si hubierais aparecido por la noche os habríais enterado. –Dijo Cody, riéndose.
-Yo voy a preparar mi maleta. –Dijo Chris, y subió a su habitación.
María y Esteban no me quitaban el ojo.
-Yo también voy a ir a hacer mi maleta. –Dije.
-Te acompañamos. –Dijeron a la vez ellos.
Subimos los tres hasta mi habitación.
-¿Pero qué pasó? –Preguntó María, intrigada.
Le conté como me había pedido perdón, todo lo que me había dicho.
María soltó un “Oiiiiiish” pero Esteban me miró enfadado.
-Suéltalo. –Le dije.
-¿El qué? –Me preguntó.
-Se que te pasa algo, te lo noto. Suéltalo.
-Haber, primero no paras de llorar por lo que te hizo, no quieres salir de la habitación, no quieres hacer nada.. Y ahora con un simple perdón que te pide y unas escusas lo perdonas.
-Esteban, haber.. Noté que no mentía. Montó todo eso solo para que le perdonara. Se la montó a Payton. Y yo lo amo.
-Bueno, tú sabrás..
-Anda, no te enfades. –Lo abracé.