Recapitulemos:
Por la tarde bajamos todos otra vez a la bolera del hotel. Estábamos todos sentados alrededor de una mesa. Cody se levantó.
-Os dije que tenía algo que anunciar. Pues ahí va. Os invito a todos a Long Beach.
----------------------------------------------------------------------------------------
Nos quedamos mirando para él flipando.
-¿En serio nos invitas a Long Beach a todos? –Le preguntó Tibi.
-Sí. Tengo unos días de vacaciones y me apetecía pasarlos con vosotros en mi ciudad favorita. Salimos mañana, por cierto.
Le dimos todos las gracias.
Nos pasamos el resto de la tarde de un lado para otro aburridos intentando animar un poco a María, pero nada, estaba muy triste..
[...]
Por la noche vimos una peli de miedo todas, para distraerla un poco. Conseguimos algo, que en vez de pensar en Dudu pensara que un diablo la iba a secuestrar, algo es algo.
Nos pasamos la noche despiertas, porque nos moríamos de miedo.
Al final nos quedamos dormidas.
Por la mañana no teníamos ni hambre de lo nerviosas que estábamos. Nos hacía mucha ilusión ver otro lugar de nuestro amado Estados Unidos, y más Long Beach, que dicen que tiene unas playas preciosas.
Preparamos las maletas y bajamos. El resto ya estaba en la entrada.
Nos fuimos al aeropuerto en la limusina de Cody. Me pasé el camino hablando con Esteban.
Al llegar al aeropuerto facturamos nuestras maletas y esperamos un buen rato a que llegara el avión, hasta que llegó.
En unas horas ya estábamos allí. Nosotras y Esteban aún no nos lo creíamos, para el resto era algo normal, incluso rutinario, ver Long Beach.
Fuimos en otra limusina a un hotel precioso que hasta tenía piscina.
Esta vez teníamos una habitación para cada uno.
Dejamos las maletas y bajamos a dar una vuelta todos juntos. Era precioso.
-Por la noche dan una fiesta en la playa. ¿Vamos? –Dijo Cody.
El resto le dijimos que si.
Un rato después volvimos al hotel para prepararnos para la fiesta.
Hacía más de dos semanas que no hablaba con Ryan ni con Ara de lo tontos que son, pero seguían igual o peor.
Como la habitación de Ryan estaba al lado de la mía decidí hablar con él en ese momento.
Salí de la habitación y llamé a su puerta.
-¿Quién es?
-Soy Iria. ¿Puedo hablar contigo un momento?
-Si. Espera que estoy en calzoncillos.
-Demasiada información Ryan, demasiada información. –Me eché a reir.
Me abrió y me dijo que pasara.
-¿De qué querías hablar?
-Haber, hace dos semanas que no hablamos de esto, pero seguís igual.
-Ya lo sé, pero sabes por qué no hablo de esto con ella. Sé que se reirá en mi cara.
-¿Cuántas veces te tengo que decir que no lo hará?
-Bueno, ya te dije que hablaría con ella, pero no ahora. Y una cosa, tú y yo tenemos que hablar muy seriamente de otro asunto.
-¿De qué? –Me empecé a asustar.
-Le juré a Chris que no te contaría nada pero cada vez lo veo peor. Desde que vino Esteban no le haces caso. Es como que te olvidaste de que existe. Y él está muy celoso y muy triste.
-Joder, no me había dado cuenta de lo que estaba haciendo. Es que hacía mucho que no veía a Esteban y es mi mejor amigo de España.
-Aparte parece que te gusta, y Chris piensa que lo vas a dejar por él.
-Nooo. –Me eché a llorar.
-Haber, no te pongas mal, no te lo dije para que te sintieras mal, si no para que te dieras cuenta.
Me abrazó para que dejara de llorar.
-Tengo que arreglarlo. Yo a Chris lo amo, y creo que nunca se lo he dicho.
Me levanté y salí de la habitación, algo típico en mi, salir corriendo sin decir el por qué.
No hay comentarios:
Publicar un comentario