A las siete nos fuimos todos al aeropuerto. Christian y yo facturamos nuestras maletas y esperamos sentados todos juntos a que llamaran a los pasajeros de nuestro vuelo.
Tardaron como una hora pero por fin nos llamaron para ir al avión.
Todos nos pusimos de pie, y empezamos a abrazarnos entre nosotros. Menos Esteban, que se quedó parado al lado de María, sin acercarse a nosotros.
Fui a abrazar a María, la que me dijo que me echaría muchísimo de menos. Luego me acerqué a Esteban, el que me apartó al mirar. Me entristecí un montón y me quedé quieta.
‘Aunque estés enfadado conmigo te echaré muchísimo de menos.’ Le dije en voz baja, a lo que él respondió con una mirada.
Christian me llamó y nos fuimos los dos para el avión.
[Narra Mara]
Despedimos a Iria y a Christian en el aeropuerto y luego nos volvimos a casa. No sin antes tomar algo en Starbucks con Justin y Ainhoa. Con el paso del tiempo y de su relación se volvieron como una persona sola, a donde iba él iba ella, y viceversa, y eso era algo que no soportaba, probablemente por el hecho de que no me hacía ni pizca de gracia verlos juntitos y tan acarameladitos en mis narices, pero bueno, tenía que aguantar.
Justin se venía un rato a nuestra casa a jugar a los videojuegos con Chaz y Ryan, por lo cual nos fuimos todos para allá después de tomar algo en Starbucks.
Al llegar Ainhoa dijo que ella ya se iba para el hotel, que estaba muy cansada, a lo que Justin respondió besándola apasionadamente delante de mis narices y diciéndole que la quería mucho.
Una estampo preciosa, si señor. Ellos dándose el lote ahí y yo enfrente de ellos aguantando las lágrimas.
Cuando entramos todos en casa yo subí a mi habitación, rechazando la invitación de Ryan a jugar con ellos, poniendo la escusa de que yo también estaba muy cansada, y advirtiéndoles que no mancharan mucho, que yo no pensaba limpiar por la mañana, a lo que respondieron riéndose.
No podía dormir. Me quedé en el twitter hablando con Iria, que estaba en el iPhone de Christian, hasta las 5 de la mañana, que me dijo que acababan de llegar a Vigo y que iban al hotel. En el momento que me quedé sin nada en lo que pensar que no fuera la escenita de hoy no pude evitar todas las lágrimas que no solté en ese momento. Estaba harta de tener que verlos, pero no me quedaba otra. Yo no quería que nadie supiera nada de lo que sentía, y si los rehuía se notaría demasiado, ya me llegaba con que lo supiera Chaz, que aunque me ayudaba muchísimo cuando estaba mal, no me agradaba mucho el hecho de que supiera toda la verdad.
[2 días después]
Pasaron dos días y todo seguía de lo más normal. Bajamos esas dos tardes a dar paseos y a hacer gilipolleces por Atlanta, como siempre. Yo me hice muy amiga de Iria, con la que hablaba siempre que podía por el twitter, y también de María, que me contó cómo se sentía y el lío que tenía en la cabeza.
Cada vez Cody estaba más triste y Dudu se pegaba más a María, lo que no ayudaba mucho a tomar la decisión de María.
Esteban estaba muy cerrado en sí mismo, apenas hablaba con nadie, solo un poco con María, pero no le contaba lo que le pasaba, y también con Cody, con el que hablaba mucho más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario