lunes, 22 de agosto de 2011

Capítulo 47. (Sorpresa de Iria.)


[Narrada por Iria.]
Estuvimos en el coche un buen rato, hasta que nos detuvimos en frente de un parque, que, como es lógico, estaba vacío a esas horas.
-Iria, tu bajas aquí. –Me dijo Justin.
-Emm, ¿me vas a dejar en un parque abandonada?
-Sí, ¿no querías ir al parque?, pues toma parque. –Se empezó a reír.
-Ni puta gracia.
-Baja joder.
Bajé del coche.
-Como no me vengas a recoger más tarde no te lo perdono. ¡Abandona-hogares!
-Si, si, ale, chao.
Arrancó el coche y se fue, con todo el morro del mundo. Me había abandonado en un parque. Era flipante.
Me fui a los columpios a sentarme ya que no tenía otra cosa que hacer y me puse a escuchar música, básicamente para no tener tanto miedo.
‘What Makes You Beautiful’ me tranquilizaba bastante.
De repente oí unos ruidos detrás de los arboles que había al lado del parque. Me empecé a asustar un montón. El ruido cada vez era más fuerte.
Fui corriendo detrás del tobogán y me encogí, muy asustada.
Se oían unos pasos en la arena del parque, cada vez más cerca.
-¡BUUUUUUH!
Empecé a llorar del susto. Era Chris, que al verme levantarme y ponerme a llorar me abrazó.
Le di un codazo y me separé de él.
-¿Tú eres gilipollas? ¿Sabes el susto que me metiste?
-Esto.. Yo..
Corrí a abrazarlo, seguía asustada, pero tampoco había sido como para pegarle.
Después de unos segundos abrazados nos separamos y él se sentó en el final del tobogán.
-Ven, siéntate aquí.
Fui a donde estaba él y me senté entre sus piernas mientras él pasaba sus brazos alrededor de mi cintura. Me sentí muy cómoda, como siempre que estaba con él. Christian siempre conseguía que por muy mal o incómoda que estuviera todo se me olvidara y me sintiera bien.
-Gracias por creerme con lo de Payton en Long Beach. No sé que habría hecho si te llegara a perder. –Me susurró al oído.
Yo, simplemente, me giré y le besé con todas mis fuerzas.
-Te amo, simplemente te amo, y yo tampoco sabría qué hacer si te llegara a perder.
Después del beso me abrazó entre sus fuertes brazos. Nunca me había sentido tan bien.
-Te tengo una sorpresa, tápate los ojos con las manos.
-Miedo me das. –Le dije riéndome, todavía acurrucada en su pecho.
-Tú hazlo. –Me dijo mientras me sonreía.
Me tapé los ojos con las manos y el puso su mano encima de las mías, para que no mirara, y con la otra posó algo en mis piernas.
-Ya puedes quitarte las manos de los ojos. ¡Sorpresa!
Miré lo que había puesto en mis piernas. Eran dos papeles. Los cogí. Eran dos billetes con destino a Vigo para mañana.
-Pero, estos son..
-Sí, son dos billetes para Vigo, por que descubrí que Vilagarcía no tenía aeropuerto, para mañana.
-¿Pero como descubriste justo de que cuidad soy? Si nunca lo mencioné..
-Hablé con María.
-Pero.. ¿Por qué?
-Por que se que echas de menos a tu familia y las amigas que dejaste allí, y deja ya los peros. –Me dijo riéndose.
-Pero.. Te he dicho alguna vez lo perfecto que eres y todo lo que te amo.
-Creo que sí, pero no estaría mal que lo repitieras. –Seguía riéndose.
Puse mis manos en su nuca y lo besé.

No hay comentarios:

Publicar un comentario