Recapitulemos:
-Vale, nosotras nos vamos a cenar. Si quieres baja, pero si no, no te comas mucho la cabeza. –Dijo Tibi-
-Jopé, Iria, te entendemos, pero no puedes quedarte encerrada ahí para siempre. –Dijo María-
- Lo se, pero dejadme un poco conmigo misma, cuando esté preparada saldré e iré a junta vuestra. –Les dije, todavía llorando.-
__________________________________________________________
-Vale, nosotras nos vamos a cenar. Si quieres baja, pero si no, no te comas mucho la cabeza. –Dijo Tibi-
Se fueron y yo me acosté en cama, todavía llorando. Después de un rato me sonó el móvil. Era un sms. Era Justin.
“Shawty, ¿Qué te pasó? Estoy muy preocupado. Contesta, por favor.
I love you,
Justin.”
Empecé a llorar más. No podía contarle porque estaba así. Decidí no contestarle por mucho que me doliera y seguir pensando.
Mientras tanto ellas estaban cenando en el comedor. Pensando en que harían para sacarme de allí, pero decidieron darme un respiro. Subieron a la habitación, tweetearon un poco y se quedaron dormidas.
Al día siguiente las despertó el teléfono. Era Chris. Pusieron el manoslibres.
-Chicas, ¿Qué tal está Iria? Llevo toda la noche preocupado por ella. ¿Está bien?
-Bueno.. Bien, bien.. Lo que se dice bien, no está.. –Dijo Ainhoa-
-Bueno, ¿quedamos todos juntos hoy? –Dijo Isabel-
-¿Va a venir Iria? –Preguntó Chris-
-Lo dudo –Respondió Ara-
-Joder.. Bueno, os presento a un amigo mío hoy. –Dijo él-
Quedaron a las cinco donde siempre y se pusieron a pensar en lo preocupado y triste que se le notaba a Chris.
Yo, mientras tanto, estaba dormida.
[...]
Llegaron las cinco y ellas se fueron a donde habían quedado con Chris y su amigo.
Al llegar vieron a Chris con un chico más alto que el, rubio. Chris hizo la presentación. Era Chris Fortune.
Pasearon por Atlanta y fueron a comer algo al MacDonals. Chris Fortune se sentó al lado de Tibi y Chris al lado de Ara. Tibi y Chris Fortune no pararon de lanzarse miraditas, de las que todos se dieron cuenta.
En una de estas, Chris les gritó que se fueran a un hotel, a lo que respondieron poniéndose rojos.
Ainhoa gritó que quería más kétchup, todos se echaron a reír y Tibi se ofreció a ir a buscarlo. De repente Chris Fortune dijo que también quería kétchup, que la acompañaba.
Todavía no sabemos qué pasó en el trayecto desde la terraza del MacDonals hasta el mostrador, pero lo que sabemos es que volvieron de la mano y sin kétchup.
Todos silbaron y aplaudieron, y ellos, súper rojos, se abrazaron.
Más tarde, dieron un paseo hasta el hotel y los dos Chris se fueron a casa.
Todas se fueron a la habitación, menos Ara, que vino a verme, bueno, a escucharme. Llamó a la puerta y yo pregunté quién era. Me dijo que era ella y me preguntó que tal estaba, le dije que mal, pero que no tanto como ayer. Me contó todo lo que pasó hoy. Nos reímos un poco, ella más, muy feliz de oírme reír. Cuando me dijo que se iba a dormir le dije que esperase un momento, que pasara una cosa que no le había contado. Le conté que Justin me había mandado un sms.
No hay comentarios:
Publicar un comentario